domingo, 20 de mayo de 2018

D u o r a m a en Buenos Aires : artistas canadienses ::: Open field / XXXVII > Paul Couillard & Ed Johnson




Paul Couillard & Ed Johnson, importante dúo de artistas canadienses presentarán una performance de la serie que vienen creando juntos desde hace 18 años, y que a su vez los constituye como sociedad artística en su mínima expresión. 

D u o r a m a  #128  constituirá el Volumen 37 de la Serie Curatorial Open field / campo abiertO - Laboratorio de acciones y marcará el inicio de muestras de arte acción / performance-art del corriente año. 


Pensamientos  P R O L O G A R E S 

De qué manera es posible y “productivo” pensar la curaduría en el marco de una práctica que reclama para sí apertura, libertad e irrenunciable autonomía creativa? Es claro que hay una diferencia entre organizar y producir una muestra de performance y asumir el crítico rol de la curaduría, donde la convención de ejercicio y la socialización de sus resultados han configurado una profesión de alto perfil que en muchos casos hasta llega a competir en creatividad con el tradicional protagonismo de lxs artistas. Lo cierto es que en la cultura de esta práctica, la de la performance o arte-acción, la producción de eventos y muestras han estado desde el principio y se mantienen aun en gran medida, en manos de lxs artistas mismxs, y, que en el desarrollo de ese ejercicio ‘by default’/ de hecho, se han creado y especializado diversos tipos de conocimientos identificables en el espectro de acciones implicadas, con los cuales todx artista del campo necesariamente entra en diálogo. Un diálogo que sin renunciar a la fundante criticidad subjetiva y cultural de la práctica, es íntimo,  consciente y emocional también. El ‘conocimiento’ que el arte acción / performance-art contribuye a la ronda de los conocimientos del arte y las ciencias humanas es un ejercicio práctico de autoconocimiento y liberación del ser como ser vinculadx, complejx y transmutable. 

Por más que estos bocetos de ideas puedan tal vez aplicarse a la generalidad de las prácticas artísticas, toda vez que implican lo curatorial, estoy siempre reflexionando dentro y a partir de algunas experiencias y legados del arte acción / performance-art, como arte vivo contemporáneo. Un arte de la subjetividad emplazada, en ejercicio de autoconciencia, se asemeja a prácticas meditativas, terapéuticas, chamánicas, analíticas, decodificantes, inquisitivas, regeneradoras tal vez. De hecho, como toda la poesía, contempla el misterio de la multiplicidad de lo vivo y de la muerte, la efimeralidad misma.   Así, la idea y posibilidad de ‘lo transmutable’ nunca puede ser determinado o producido desde fuera del ser. Si la práctica curatorial es una actividad propositiva, a partir de una investigación, observación de un cuerpo de conocimiento del cual en su tratamiento se vislumbra un valor, una potencialidad o interés a explorar, es decir algo que promoverá la expansión de lo conocido y reconocido en un contexto determinado, entonces, la práctica curatorial es una práctica de relacionalidad, empatías, asociaciones y posibilitaciones que deberán tender a y mantener una sinergía promotora de la exploración y respetuosa de las libertades de lxs artistas.  

Uno de los artistas visitantes que participan de esta muestra, Paul Couillard, es un reconocido curador de performance-art de Canadá e internacionalmente, su respuesta es “abordar la curaduría de manera semejante al abordaje del trabajo como artista de performance”.  Se trazan posibilidades sobre la base de unos primeros signos que genera un reconocimiento y se propone u observa algo a partir de lo que ese encuentro pueda sugerir en sí mismo o por realce en relación al contexto en el cual será presentado. En otras palabras, pensar la curaduría de la performance como una complicidad que propicie la emergencia de una obra, por cuenta propia, para atraer y contribuir a una reflexión abierta, inconclusiva.

Como mínimo podemos apuntar dos cualidades fundamentales del trabajo y compromiso de los artistas de Duorama, Paul Couillard y Ed Johnson, como valores de gran relevancia reflexiva, política e incluso metodológica con respecto al hacer artístico en conjunto. Estas cualidades son el escrutinio e interpelación sensible de los mandatos de la masculinidad normatizada como filtro ordenador de la conducta y autopercepción, que los afecta como personas, ciudadanos y artistas, incluso como pareja y matrimonio gay de procedencia blanca de clase media, como condición básica subyaciendo toda creación. Este tipo de conciencia activa y cuidado en la discursividad lúdica y simbólica que generan sus muy pensadas acciones, son un regalo poético y un beneficio crítico, con escasos ecos en contextos donde la masculinidad en el arte y fuera de él, ejercen sus atributos sin evidente autocrítica y exposición de su intimidad, salvo contados casos. Este escrutinio político personal  no es una cuestión que atañe sólo a la masculinidad gay, sino a toda la comunidad creativa y a todo artista varón en particular. Podríamos tal vez ensayar que el concepto operativo de Duorama expresado como “site-responsive performance” para explicar el tipo de abordaje o metodología de su trabajo, se aplica también como punto de partida a los componentes y tensiones propias del ser varones y de la masculinidad como constructo.  

Los más de veinticinco años de relación y 18 como dúo artístico de performance, considerando la intensidad de la disciplina y vulnerabilidades que promueve, admitiendo develamientos y decisiones que frecuentemente no se definen hasta minutos antes de la concreción de una acción, no es un logro menor de conocimiento del cual mucho tendríamos para considerar. Paul y Ed hablan de ‘un contrato’ de acuerdos mutuos que les permite entrar y salir del ‘trance’ de la obra y seguir con la vida como tal. Aquí, el viejo eslogan del arte asimilándose a la vida, cobra un quiebre interesante. Así como aquella comparación entre la sangre de salsa de tomate del teatro y la sangre real del cuerpo de la/él artista performer, no es suficiente ya ni para comenzar a pensar qué es hoy esta práctica, es interesante reconsiderar las transacciones entre la vida como tal, las diversas densidades de su temporalidad en gran parte rutinaria y necesariamente prevista, y la temporalidad ‘otra’ del trance consciente hipersensibilizado de la performance que seguramente admite la contribución de todo un set de virtuosidades adquiridas con el “hacer mientras se hace”, la regla de oro de una de las maestras inspiradoras de estos artistas, la maravillosa Rachel Rosenthal y su mantra “DbD / Doing by Doing”.   

Duorama #128 está siendo gestado, el jueves 24 a partir de las 19:00 hs saldrá a la luz.

Graciela Ovejero Postigo ©Mayo 2018


ENGLISH 

P R E F A C I N G  Thoughts

In what way is it possible and "productive" to think about curatorship within the framework of a practice that claims for itself openness, freedom and inalienablecreative autonomy? It is clear that there is a difference between the organization and production  of a performance-art event and the critical role of curatorship, where the exercised convention and the socialization of its results have configured a high profile profession, that in many cases comes to compete on creativity with the traditional protagonism of the artists. Certainly, within the culture of this practice, that of performance-art, the production and exhibits, have been  from the beginning and continue to be to a great extent, in the hands of the artists themselves, also, through the development of this exercise, by default, different types of identifiable knowledges have been created and specialized within the spectrum of actions involved, with which every artist in the field necessarily enters into dialogue. A dialogue that, without renouncing to the founding subjective and cultural criticality of the practice, is intimate, conscious and emotional as well. The 'knowledge' that action / performance as art contributes to the round of knowledges of art and human sciences is a practical exercise of self-knowing and liberation of the self as a connected being, complex and transmutable.

Although these sketches of ideas may perhaps apply to the generality of artistic practices, while addressing the curatorial, I am always reflecting within and from some experiences and legacies of performance art, as contemporary living art. An art of emplaced subjectivity, exercising self-consciousness, resembles meditative, therapeutic, shamanic, analytical, decoding, inquisitive practices, regenerative perhaps. In fact, like all poetry, it contemplates on the mystery of the multiplicity of the living and  death, on ephemerality itself. Thus, the idea and possibility of the 'transmutable' can never be determined or produced from without of the self. If the curatorial practice is a propositive activity, departing from a research, observation of a body of knowledge of which in its treatment a value, potentiality or interest to be explored is seen, that is to say something that will promote the expansion of the known and recognized In a specific context, then, curatorial practice is a practice of relationality, empathy, associations and possibilities that should aim to maintain a synergy that promotes exploration respectful to the freedoms of artists. 

One of the visiting artists participating in this exhibition, Paul Couillard, is a renowned curator of performance art in Canada and internationally, his response is "to approach curatorship in a similar way to the approach of work as a performance artist". Possibilities are drawn on the basis of first signs that a recognition generates and something is proposed or observed according to what that encounter may suggest in itself or by certain emphasis in relation to the context in which it will be presented. In other words, to think about performance art curatorship as a complicity that encourages the emergence of a work, on its own, to attract and contribute to an open, inconclusive reflection.

At the very least we can point out two fundamental qualities of the work and commitment of Duorama artists Paul Couillard and Ed Johnson, as values ​​of great reflexive, political and even methodological relevance with respect to artistic making as a whole. These qualities are the scrutiny and sensitive interpellation of the mandates of masculinity as a standardized filter of behavior and self-perception, which affects them as persons, citizens and artists, even as a couple and gay marriage, of white middle class provenance, as a basic condition underlying all creation. This type of active awareness and care in the playful and symbolic discursivity generated by their much thought out actions, are a poetic gift and a critical benefit, with few echoes in contexts where masculinity in the arts and outside of it, exert their attributes without evident self-criticism and intimacy exposure, except in a very few cases. This personal political scrutiny is not a question that concerns only gay masculinity, but the entire creative community and every male artist in particular. We could perhaps rehearse that the operational concept of Duorama expressed as "site-responsive performance" to explain the type of approach or methodology of their work, also applies as a starting point to the tensions and components of being male and of masculinity as a construct.

The more than twenty-five years of relationship and 18 as artistic duo of performance, considering the intensity of the discipline and vulnerabilities that it promotes, admitting revelations and decisions that are often not defined until minutes before the realization of an action, is not a minor achievement of knowledge of which, we should much consider. Paul and Ed talk about 'a contract' of mutual agreements that allows them to enter and leave the 'trance' of the work and continue with life as such. Here, the old slogan of art assimilating to life, takes an interesting break. As well as that comparison between the tomato sauce blood of the theater and the real blood of the performer's body, it is not enough to start thinking about what this practice is today, it is interesting to reconsider the transactions between life as such, the diverse densities of its temporality largely routine and necessarily foreseen, and the 'other' temporality of the hypersensitized conscious trance of performance that surely admits the contribution of a whole set of virtuosities acquired with the doing while it is done, the golden rule of one of the inspiring teachers of these artists, the wonderful Rachel Rosenthal and her mantra "DbD / Doing by Doing".
 
Duorama # 128 is being gestated, on Thursday the 24th from 7:00 pm it will come to light.


Graciela Ovejero Postigo ©Mayo 2018 

D u o r a m a  bio 

Durante los últimos 18 años, Paul Couillard y Ed Johnson han trabajado juntos en Duorama, una serie de obras de arte de performance que exploran nociones de relación --entre sí, con el entorno y con el público. Responder al sitio y examinar actitudes culturales hacia la intimidad masculina son elementos clave de su proceso. Los temas recurrentes giran en torno a queering los espacios, a desvelar  historias ocultas, imaginando nuevas hibridaciones y explorando interpretaciones cambiantes de lo que es político y lo que es personal. Muchas de las obras se pueden leer en términos del clima social y político actual en torno a la cultura gay, ofreciendo referencias dubitativas a temas como el matrimonio homosexual, el estado del VIH y las representaciones de la cultura gay. Divertidas, seductoras y, a menudo, minimalistas, estas piezas se basan en las tensiones competitivas y de colaboración que subyacen a todas las alianzas. Hasta la fecha, se han presentado 127 actuaciones de Duorama en galerías, festivales y diversos eventos en Canadá, Francia, Polonia, Croacia, Ucrania, Bielorrusia, Finlandia, Alemania, Suiza, España, EE. UU., Singapur, Irlanda y el Reino Unido. 

Duorama #96. September 24, 2005 / Mope 05 Movement to Performance Festival. Platform @ Vaasa City Art Gallery, Vaasa, Finlandia. Foto: Susanne Kass. 


Paul Couillard ha trabajado como artista, comisario y teórico cultural desde 1985. Ha creado más de 200 trabajos individuales y colaborativos en 24 países. Fue Curador de arte de performance para Fado de 1993 a 2007, y también es co-comisario fundador del Festival de Arte de Performance Internacional 7a * 11d, ambos con sede en Toronto. Es el editor de Canadian Performance Art Legends, una serie de publicaciones combinadas de texto y DVD sobre artistas mayores de la performance-art en Canadá,  publicados a través de Fado. La primera entrega, La Dragu: el arte vivo de Margaret Dragu fue lanzada en 2002; el segundo libro, Ironic to Iconic: The Performance Works de Tanya Mars fue lanzado en 2008; y el último, Alain-Martin Richard: Performances, Manœuvres et autres hypothèses de disparition / Performances, Manéuvers and Other Hypotheses for Disappearing, coeditado con Alexandra Liva, se publicó en 2014. 

Ed Johnson es un artista visual que ha creado obras de performance desde 1996. Su trabajo como solista a menudo ha explorado temas de comunicación / no comunicación (Box, Words of Love) y del estado del VIH (Inquisitive / Inquisitor, Untitled "[sic] "). Actualmente su enfoque se centra en la masculinidad, incluyendo Pro tanto quid retribaumus (por tanto, cuánto pagaremos) y política (Niqab, sauver la reine). Ed Johnson es miembro fundador de Fado, un centro de artistas de performance ubicado en Toronto, donde se desempeñó como miembro de la junta hasta 2010. 


Duorama #104. September 29-30, 2007 / Nuit Blanche - Nightless City Collective, evento citadino, acción de 12 horas (7pm-7am) en la calle Church, Toronto, Canadá. Foto: Don Simmons.



ENGLISH

Paul Couillard & Ed Johnson, an important canadian artists duowill present a joint performance of the series they have been creating together for 18 years, and which in turn constitutes them as an artistic minimal society.

D u o r a m a  #128 will constitiute Volumen 37 of the Curatorial Series Open field / campo abiertO - Laboratorio de acciones and will mark the beginning of exhibitions for the current year. 

D u o r a m a  bio

For the last 18 years Paul Couillard and Ed Johnson have worked together on Duorama, a series of performance art works that explore notions of relationship—to each other, to the surrounding environment, and to audiences. Responding to site and examining cultural attitudes toward male intimacy are key elements of their process.  Recurring themes revolve around queering spaces, surfacing hidden histories, imagining new hybridities, and exploring shifting interpretations of what is political and what is personal. Many of the works can be read in terms of the current social and political climate surrounding gay culture, offering askance references to issues such as gay marriage, HIV-status, and portrayals of gay culture. Playful, beguiling and often minimalist, these pieces draw on collaborative and competitive tensions that underlie all partnerships. To date, 127 Duorama performances have been presented at galleries, festivals and various events in Canada, France, Poland, Croatia, Ukraine, Belarus, Finland, Germany, Switzerland, Spain, USA, Singapore, Ireland and UK.  


Paul Couillard has been working as an artist, curator, and cultural theorist since 1985. He has created more than 200 solo and collaborative performance works in 24 countries. He was the Performance Art Curator for Fado from 1993 to 2007, and is also a founding co-curator of the 7a*11d International Performance Art Festival, both based in Toronto. He is the editor of Canadian Performance Art Legends, a series of combined text and DVD publications on senior Canadian performance artists published through Fado. The first installment, La Dragu: the Living Art of Margaret Dragu was released in 2002; the second book, Ironic to Iconic: The Performance Works of Tanya Mars was released in 2008; and the latest, Alain-Martin Richard: Performances, manœuvres et autres hypothèses de disparition / Performances, Manoeuvres and Other Hypotheses for Disappearing, co-edited with Alexandra Liva, was published in 2014.
                                                                       
Ed Johnson is a visual artist who has been creating performance art works since 1996. His solo work has often explored issues of communication/non-communication (BoxWords of Love) and of HIV status (Inquisitive/InquisitorUntitled "[sic]"). Currently his focus is on masculinity including Pro tanto quid retribaumus (for so much what shall we repay) and politics (Niqab, sauver la reine)Ed Johnson is a founding member of Fado, an artist run centre for performance art located in Toronto, where he served as a board member until 2010. 
   

Peras de Olmo – Ars Continuais an autonomous, non-profit space dedicated to action or performance art a practice emerged from the visual arts and to other forms of time-based art, experiences and artistic processes, in the Autonomous City of Buenos Aires, Argentina.


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